Google+ Badge

Google+ Followers

Infolinks In Text Ads

.

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

.

GOTICO

↑ Grab this Headline Animator

Creative Commons License Esta obra es publicada bajo una licencia Creative Commons. PELICULAS PELICULAS on line JUEGOS BEN 10 VIDEOS + DIVERTIDOS LA BELLA SUDAFRICA RINCONES DEL MUNDO COSMO ENLACES DIRECTORIO PLANETARIO CREPUSCULO CORTOS DE CINE SALIENDO DEL CINE SERIES Carro barato japon Cursos first certificate en bilbao
INFOGRAFIA ESTORES ALQUILER DE AUTOS EN LIMA HURONES POSICIONAMIENTO WEB ¡Gana Dinero con MePagan.com! Herbalife Amarres de amor Union de parejas Desarrollo de software a medida Bolas chinas Comprar en china Amarres de Amor Hosting Peru Noticias Anime Actualidad de cine Ver peliculas

Las tres leyes robóticas 1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño. 2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes están en oposición con la primera Ley. 3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no esté en conflicto con la primera o segunda Leyes. Manual de Robótica 1 edición, año 2058

-

-

.

-

Seguidores

domingo, 5 de septiembre de 2010

EL CRIMEN Y LA GLORIA DEL COMANDANTE SUZDAL -- Cordwainer Smith




EL CRIMEN Y LA GLORIA DEL COMANDANTE SUZDAL
Cordwainer Smith

--
No lea esta historia. Vuelva la página rápidamente. La historia puede trastornarle. De
todos modos, lo más probable es que ya la conozca. Es una historia muy perturbadora.
Todo el mundo la conoce. El crimen y la gloria del comandante Suzdal ha sido contada de
mil formas diferentes. No llegue a pensar que la historia es realmente la verdad.
No lo es. De ningún modo. No hay la menor parte de verdad en ella. No existe ningún
planeta llamado Arachosia, ni gentes llamadas klopts, ni un mundo denominado Catland,
o País de los Gatos. Todo es imaginario. Nada de esto ocurrió, olvídese de esta historia,
continúe y lea otra cosa.
El principio
El comandante Suzdal fue enviado en una nave-cáscara para explorar las regiones
más alejadas de nuestra galaxia. Su nave era denominada crucero, pero él era el único
hombre que había en ella. Estaba equipado con artilugios hipnóticos y cubos para darle la
sensación de compañía. Era toda una gran multitud de gente amistosa, a la que podía
convocar de acuerdo con sus propias alucinaciones.
La Instrumentalidad incluso le ofreció la posibilidad de elegir sus compañeros
imaginarios, cada uno de los cuales fue encarnado en un pequeño cubo de cerámica que
contenía el cerebro de un pequeño animal, pero en el que se había impreso la
personalidad de un verdadero ser humano.
Suzdal, un hombre robusto y bajo de estatura, con una alegre sonrisa, se mostró muy
directo en cuanto a sus necesidades:
—Deme dos buenos oficiales de Seguridad. Puedo arreglármelas para manejar la
nave, pero si voy hacia lo desconocido, necesitaré ayuda para enfrentarme con los
extraños problemas que puedan surgir.
—Nunca he oído hablar de un comandante de crucero que pidiera oficiales de
seguridad –observó el oficial de carga, sonriéndole—, la mayor parte de la gente los
considera una verdadera molestia.
—Eso me parece muy bien —dijo Suzdal—. Pero yo no los considero así.
—¿No quiere algún jugador de ajedrez?
—Puedo jugar al ajedrez todo lo que quiera —contestó Suzdal— utilizando los
computadores desocupados. Todo lo que tengo que hacer es rebajar la carga de energía
para que empiecen a perder. Si funcionan a plena potencia, siempre me ganan.
El oficial lanzó una extraña mirada hacia Suzdal. No fue una expresión exactamente
maliciosa, sino más bien íntima y desagradable al mismo tiempo.
—¿Y qué me dice de otras compañías? —preguntó, dando un divertido acento cortante
a su voz.
—Tengo libros —.contestó Suzdal— algo así como un par de miles, Sólo voy a estar
fuera unos dos años del tiempo terrestre.
—Eso es algo subjetivo y local. Puede tratarse de varios miles de años —observó el
oficial—, aunque el tiempo volverá a girar hacia atrás a medida que se vaya aproximando
de nuevo a la Tierra. Y, además, no estaba hablando de libros —repitió, con el mismo y
divertido acento cortante.
Suzdal sacudió la cabeza con una momentánea preocupación, se pasó la mano por su
pelo rojizo y sus ojos azules, de recto mirar, observaron directamente los ojos del oficial.
—¿A qué se refiere entonces, si no está hablando de libros? ¿Navegadores? Ya los
tengo, por no hablar de los hombres-tortuga. Son una buena compañía, si se les habla lo
bastante despacio y se les da el tiempo suficiente para contestar. No olvide que ya he
estado fuera otras veces...
—Bailarinas —espetó por fin el oficial, expresando su oferta—. MUJERES.
Concubinas. ¿No quiere nada de esto?. Hasta podemos colocar en un cubo a su propia
esposa e imprimir su mente en un cubo para usted. De ese modo, ella podría estar con
usted cada una de las semanas que permaneciera despierto.
La expresión de Suzdal pareció la de un hombre que está a punto de escupir en el
suelo, lleno del más profundo disgusto.
—¿Alice? ¿Se refiere a si quiero viajar por ahí con un fantasma de ella? ¿Cómo se
podría sentir la verdadera Alice cuando yo volviera? No me diga que va a colocar a mi
esposa en un cerebro de rata. Sólo me está ofreciendo delirio. Ahí fuera tengo que
mantener toda mi inteligencia, con el espacio y el tiempo rodando en grandes ondas a mi
alrededor. Tal y como están las cosas, ya voy a estar bastante loco, No se olvide que ya
he estado fuera otras veces. El regresar para poder ver a una Alice real va a ser uno de
mis grandes factores de realidad. Eso me ayudará a volver a casa —en ese momento, la
voz de Suzdal adoptó el tono de una pregunta íntima, cuando añadió—: No me diga que
hay una gran cantidad de comandantes de crucero que emprenden largos viajes con
esposas imaginarias. En mi opinión, eso sería bastante indecente, ¿Lo hacen muchos?
—Estamos aquí para ayudarle a cargar su nave, no para discutir lo que hacen o dejan
de hacer otros oficiales, A veces, pensamos que es bueno tener una compañera femenina
en la nave, con el comandante, aunque sólo sea imaginaria. Si alguna vez encontrara
entre las estrellas algo que tuviera forma femenina, sería usted bastante vulnerable a ello.
—¿Mujeres entre las estrellas? ¡Tonterías! —exclamó Suzdal.
—Han sucedido cosas extrañas —dijo el oficial.
—Pero no eso —observó Suzdal—. Dolores, locuras, distorsión, pánico sin fin, un
verdadero histerismo por la comida... sí, eso lo puedo concebir y me puedo enfrentar a
ello. Sé que aparecerá. Pero mujeres... no. No hay ninguna. Amo a mi esposa. No sacaré
a ninguna mujer de mi propia mente. Después de todo, tendré a bordo a la gente-tortuga,
y esa gente procreará. Dispondré de una amplia y numerosa vida familiar que observar y
en la que tomar parte, Hasta puedo organizar fiestas de Navidad para los más jóvenes.
—¿Qué clase de fiestas son ésas? —preguntó el oficial.—Sólo un divertido y pequeño
ritual antiguo sobre el que oí hablar a un Piloto Exterior. Se entregan regalos a todos los
jóvenes, una vez por año subjetivo local.
—Parece bonito —admitió el oficial, con un tono de voz ya cansado— ¿Sigue
negándose entonces a tener una mujer-cubo a bordo? En realidad, no tendría por qué
activarla al menos que no la necesitara.
—Usted no ha volado ninguna vez, ¿verdad? —preguntó Suzdal.
—No —contestó, con voz apagada, sonrojándose.
—Voy a estar pensando en cada una de las cosas que hay en esa nave, Soy una
persona alegre, y muy amistosa, Así es que déjeme sólo con mi gente-tortuga. No son
vivaces, pero son considerados y reposados. Dos mil o más años de tiempo subjetivo
local es mucho tiempo. No me obligue a tomar decisiones adicionales, Ya tendré bastante
trabajo con manejar la nave. Déjeme solo, acompañado simplemente por mi gentetortuga.
Ya me las he arreglado bien con ellos en otras ocasiones.
—Usted, Suzdal, es el comandante —dijo el oficial de carga—. Nosotros haremos lo
que usted diga.
—Estupendo —sonrió Suzdal—. Puede que, en este trabajo, se encuentre usted con
una gran cantidad de tipos raros, pero yo no soy uno de ellos.
Los dos hombres sonrieron, mostrándose de acuerdo, y la carga de la nave quedó
completada.
La nave en sí era dirigida por los hombres-tortuga, que envejecían muy lentamente, de
modo que mientras Suzdal se dirigía hacia el extremo exterior de la galaxia, dejando
pasar los miles de años —según la cuenta local—, mientras dormía en su cama de
hibernación los hombres—tortuga engendraban una generación tras otra, enseñaban a
sus hijos a manejar la nave, les contaban historias de la Tierra, que ellos nunca volverían
a ver, y leían correctamente las computadoras, despertando a Suzdal únicamemente
cuando surgía la necesidad de la intervención humana y de la inteligencia del ser
humano. Suzdal se despertaba de vez en cuando. hacía su trabajo y se volvía a dormir,
Tenía la sensación de que sólo habían transcurrido unos pocos meses desde que saliera
de la Tierra.
¡Meses! hacía ya más de diez mil años subjetivos que había emprendido el viaje
cuando se encontró con la cápsula sirena.
Parecía una cápsula de socorro ordinaria. La clase de cosa que se disparaba a
menudo a través del espacio para indicar alguna complicación del destino del hombre
entre las estrellas. Aparentemente. esta cápsula había atravesado una inmensa distancia
y, a partir. de la cápsula, Suzdal se enteró de la historia de Arachosia.
La historia era falsa. Los cerebros de todo un planeta —el genio salvaje de una raza
desgraciada y malevolente— habían sido dedicados a solucionar el problema de coger en
la trampa y atraer a un piloto normal de la Vieja Tierra. La historia que cantó la cápsula
transmitió la rica personalidad de una maravillosa mujer con una voz de contralto. La
historia era cierta, en parte. Las súplicas eran reales, en parte. Suzdal escuchó la historia
y ésta se hundió, como el fragmento de una gran ópera maravillosamente orquestada, en
las fibras de su cerebro. Habría sido todo muy diferente si hubiera sabido la verdadera
historia.
Ahora, todo el mundo conoce la verdadera historia de Arachosia, la amarga y terrible
historia del planeta que fue un paraíso y que se convirtió en un infierno. La historia de
como la gente llegó a ser algo diferente de lo que es la gente. La historia de lo que
sucedió allí en el lugar más terrible existente entre las estrellas.
Hubiera huido de haber conocido la verdadera historia, Pero no podía comprender lo
que ahora sabemos nosotros:
La humanidad no podía encontrarse con la terrible gente de Arachosia sin que la gente
de Arachosia la siguiera a casa y trajera a la humanidad un dolor mucho más grande que
el dolor, una locura mucho peor que la propia locura. una plaga que superaba todas las
plagas imaginables. Los arachosianos se habían convertido en no-gente y, sin embargo,
seguían siendo gente en las improntas más internas de sus personalidades. Cantaban
canciones que exaltaba su propia deformidad y en las que se alababan a sí mismos por
aquello tan horrible en lo que se habían convertido. Y, sin embargo, en sus propias
canciones y baladas se expresaban, los matices de la abstención.
¡Y lloré la muerte del hombre!
Ellos sabían lo que eran y se odiaban a sí mismos. Al odiarse a sí mismos, perseguían
a la humanidad. Quizá todavía estén persiguiendo a la humanidad. Ahora, la
Instrumentalidad ha tomado sus buenas medidas para que los arachosianos no nos
vuelvan a encontrar jamás. Para ello, ha tendido redes de engaño a lo largo de los límites
de la galaxia, para asegurarse de que aquella gente perdida y arruinada no nos pueda
descubrir. La Instrumentalidad conoce y guarda nuestro mundo y todos los otros mundos
de la humanidad contra la deformidad en que se ha convertido Arachosia. No queremos
tener nada que ver con Arachosia. Que traten de encontramos. No lo conseguirán nunca.
¿Cómo podía Suzdal saber eso? Era la primera vez que alguien se encontraba con los
arachosianos y él se los encontró sólo con un mensaje en el que una voz mágica cantó la
canción mágica de ruina, utilizando palabras perfectamente claras, en la antigua lengua
común, para contar una historia tan triste, tan abominable, que la humanidad no la ha
olvidado todavía. En su ausencia, la historia era muy simple. Esto es lo que escuchó
Suzdal y lo que la gente supo desde entonces.
Los arachosianos eran colonizadores. Colonizadores que podían viajar en nave de
vela, arrastrando las vainas tras ellos. Esa era la primera forma.
O también podían viajar en naves planoformadoras; o sea, naves pilotadas por
hombres hábiles, que pasaban al espacio-dos y volvían a salir para encontrar al hombre.
O, para cubrir largas distancias, podían salir en la nueva combinación. Se trataba de
vainas individuales, situadas en una enorme nave-cáscara, una versión gigantesca de la
propia nave de Suzdal. Los durmientes hibernados, las máquinas despiertas, la nave
disparada hasta alcanzar y superar la velocidad de la luz, volando por debajo del espacio,
surgiendo al azar y dirigiéndose hacia un objetivo adecuado. Era un juego, pero los
hombres valientes lo aceptaban. Si no se encontraba un buen objetivo, sus máquinas
podían recorrer el espacio para siempre, mientras sus cuerpos se iban estropeando poco
a poco, a pesar de estar protegidos por la hibernación, y mientras la débil luz de la vida
iba desapareciendo de los cerebros individuales hibernados.
Las naves-cáscara eran la contestación de la humanidad a una superpoblación a la que
no podían responder ni el viejo planeta Tierra, ni sus planetas hijos, Las naves-cáscara
llevaban hacia las estrellas a los valientes, los temerarios, los románticos, los voluntarios
y, en ocasiones, los criminales. La humanidad perdía una y otra vez la pista de estas
naves. Los exploradores avanzados, la Instrumentalidad organizada, podían encontrarse
después por casualidad con los seres humanos, ciudades y culturas, elevadas o bajas,
tribus o familiares, allí donde habían llegado las naves-cáscara, lejos, mucho más allá de
los límites extremos de la humanidad, allí donde los instrumentos de búsqueda habían
encontrado un planeta similar a la Tierra y la naves-cáscara, como si se tratara de un
enorme insecto moribundo, se había posado sobre el planeta, despertando a su gente,
abriéndose y destruyéndose después a sí misma, dejando su carga de. hombres y
mujeres recién nacidos de nuevo para colonizar un mundo.
Arachosia pareció un mundo bueno a los hombres y mujeres que llegaron hasta él.
Hermosas playas con acantilados, como infinitas riberas. Dos grandes y luminosas lunas
en el cielo; un sol que no estaba muy alejado. Las máquinas comprobaron previamente la
composición de la atmósfera y analizaron el agua, y ya habían desparramado las formas
de la vida de la vieja Tierra por la atmósfera y por los mares, de modo que cuando la
gente se despertara, pudiera escuchar el canto de los pájaros, y supieran que los peces
de la Tierra ya se habían adaptado a los océanos para multiplicarse allí. Parecía una vida
buena y rica. Las cosas marcharon bien.
Sí, las cosas marcharon bien, muy bien, para los Arachosianos.
Esta es la verdad,
Y ésta fue la historia contada por la cápsula.
Pero a partir de aquí, divergían.
La cápsula no dijo la terrible y lastimosa verdad sobre Arachosia. Inventó una serie de
mentiras plausibles. La voz que surgió telepáticamente de la cápsula era la de una mujer
madura, cálida y feliz...alguna mujer que se encontraba al principio de su edad media, y
que poseía una excelente voz de contralto.
Suzdal casi se imaginó estar hablando con ella, de tan real como era la personalidad.
¿Cómo podía saber que estaba siendo seducido, atrapado?
Sonaba bien, realmente bien,
—Y entonces —dijo la voz—, la enfermedad arachosiana se ha estado cebando en
nosotros. No desciendas. Mantente alejado. Habla con nosotros. Háblanos de medicina.
Nuestros jóvenes mueren, sin razón alguna. Nuestras granjas son ricas, y el trigo de aquí
es más dorado de lo que fue en la Tierra, las ciruelas son más púrpuras, y las flores más
blancas. Todo marcha bien..., excepto la gente. Nuestros jóvenes mueren... —dijo la voz
femenina, terminando con un sollozo.
«¿Hay algún síntoma?» pensó Suzdal.
Y entonces, como si hubiera escuchado su pregunta, la cápsula siguió diciendo:
—Se mueren de nada, No hay nada que nuestra medicina pueda comprobar, nada que
nuestra ciencia pueda mostrar. Simplemente, mueren. Nuestra población está
descendiendo. Humanidad, ¡no nos olvides! Hombre, seas quien seas, ven rápidamente,
ven ahora mismo, ¡ayúdanos! Pero, por tu propio bien, no aterrices. Mantente alejado del
planeta y míranos a través de las pantallas, de modo que puedas regresar al Hogar del
Hombre para contar lo que sucede con los hijos perdidos de la humanidad entre las
estrellas extrañas y más alejadas.
¡Extrañas, sí que lo eran!
La verdad es que eran mucho más extrañas y muy feas.
Suzdal quedó convencido de la verdad del mensaje. Había sido seleccionado para
hacer este viaje debido a que era una persona de buena naturaleza, inteligente y valiente;
y esta llamada hizo vibrar cada una de estas tres cualidades.
Más tarde, mucho más tarde, cuando fue detenido, se le preguntó a Suzdal:
—Suzdal, tonto de ti, ¿por qué no comprobaste el mensaje? ¡Has arriesgado la
seguridad de toda la humanidad por una tonta llamada de auxilio!
—¡No fue tonta! —espetó Suzdal—, Esa cápsula de socorro tenía una maravillosa voz
femenina y la historia parecía ser verdad, cuando la comprobé.
—¿Con quién? —preguntó el investigador, con monotonía y pesadez.
Cuando contestó a la pregunta, Suzdal pareció sentirse cansado y triste.
—La comprobé con mis libros. Con mis conocimientos —y después, añadió de mala
gana—: Y con mi propio juicio...
—¿Y fue bueno su juicio? —preguntó el investigador.
—No —contestó Suzdal, dejando que aquella simple palabra colgara en el aire, como si
fuera la última palabra que fuera a pronunciar.
Pero fue el propio Suzdal quien rompió el silencio, cuando añadió:
—Antes de establecer el rumbo y marcharme a dormir, activé a mis oficiales de
seguridad en los cubos y les hice comprobar la historia. Ellos consiguieron descubrir la
verdadera historia de Arachosia, muy bien. Descifraron los modelos de actuación de la
cápsula de socorro y me contaron la verdadera historia muy rápidamente, en cuanto me
desperté de nuevo.
—¿Y qué hizo usted entonces?
—Hice lo que hice, Hice aquello por lo que esperaba ser castigado. Para entonces, los.
arachosianos ya se encontraban caminando alrededor de la parte exterior de mi casco.
Habían cogido mi nave. Me habían cogido a mí. ¡Cómo iba a saber yo que la maravillosa
y triste historia que me contó la mujer sólo era cierta en lo que respecta a los primeros
veinte años completos! Por otra parte, ella ni siquiera era una mujer. Sólo era una klopt,
Únicamente los primeros veinte años.
Las cosas habían marchado bien para los arachosianos durante los primeros veinte
años. Después, llegó el desastre, pero no fue la historia contada por la cápsula de
socorro.
Ellos no lo podían comprender. No sabían por que tenía que sucederles precisamente
a ellos. No sabían por qué tuvo que esperar veinte años, tres meses y cuatro días. Pero
su tiempo llegó.
Creemos que tuvo que tratarse de algo existente en la radiación de su sol, O quizá
fuera una combinación de la radiación particular de aquel sol y de la química, que ni
siquiera habían podido analizar las máquinas más completas de la nave—cáscara. Una
combinación que surgió y comenzó a extenderse desde entonces. El desastre les golpeó,
Fue un desastre simple y extraordinariamente imparable.
Disponían de médicos, Tenían hospitales. Hasta tenían una capacidad limitada para la
investigación.
Pero no pudieron investigar con la rapidez suficiente, al menos para enfrentarse a este
desastre. Fue simple, monstruoso, enorme.
La femineidad se convirtió en cancerogénica.
Cada mujer del planeta comenzó a desarrollar el cáncer al mismo tiempo en sus labios,
sus pechos, su ingle, a veces a lo largo del borde de la mandíbula, en el borde de un
labio, o en las partes delicadas de su cuerpo. El cáncer tenía muchas formas y, sin
embargo, siempre era el mismo. Había algo en la radiación que atravesaba la atmósfera,
que llegaba al cuerpo humano y que hacía que una forma particular de la
desoxicorticosterona se convirtiera en una subforma —desconocida en la Tierra— de
pregnandiol, lo que, infaliblemente, producía el cáncer. El avance era rápido.
Quienes empezaron a morir primero fueron las niñas pequeñas, Las mujeres se
colgaban del cuello de sus padres, de sus maridos, llorando. Las madres trataban de
despedirse para siempre de su hijos.
Uno de los médicos era una mujer. Una mujer fuerte.
Con una actitud despiadada, se cortó tejido vivo de su propio cuerpo, lo colocó bajo el
microscopio, tomó muestras de su propia orina, de su sangre, de su saliva, y terminó por
encontrar la contestación: no hay contestación. Y, sin embargo, había algo mejor y peor
que una respuesta.
Si el sol de Arachosia mataba todo lo que fuera hembra, si el pez hembra flotaba inerte
sobre la superficie de los mares, si los pájaros hembra entonaban un canto más agudo y
salvaje mientras morían sobre los huevos que nunca Podrían incubar, si los animales
hembra gruñían y rugían en las guaridas donde se ocultaban, llenos de dolor, el ser
humano hembra no tenía por que aceptar la muerte tan dócilmente. La doctora se llamaba
Astarte Kraus.
La magia de los klopts
La hembra humana podía hacer lo que la hembra animal no podía. Podía convertirse
en macho. Con la ayuda del equipo obtenido de la nave, se produjeron tremendas
cantidades de testosterona y cada una de las chicas y mujeres que aún sobrevivían fue
convertida en un hombre. Se administraron inyecciones masivas a todas ellas. Sus rostros
se hicieron más pesados, todas ellas crecieron un poco más, sus pechos se aplanaron,
sus músculos se hicieron más fuertes y en menos de tres meses, todas ellas se
convirtieron en hombres.
Algunas formas inferiores de vida habían logrado sobrevivir gracias a que no estaban
polarizadas con la suficiente claridad en las formas de macho y hembra que dependen de
esta química orgánica particular para su supervivencia, Una vez desaparecidos los peces,
las plantas llenaron los océanos; cuando desaparecieron las aves, los insectos
sobrevivieron, llenándolo todo: libélulas, mariposas, versiones mutadas de saltamontes,
escarabajos y otros insectos, que llegaron a inundar el planeta. Los hombres que habían
perdido s las mujeres, trabajaban junto con los hombres que hablan sido convertidos en
tales a partir de los cuerpos de las mujeres.
Cuando se conocían de antes, les resultaba intolerablemente triste volver a
encontrarse. Esposo y esposa, ambos con barba, fuertes, pendencieros, desesperados y
ocupados. De algún modo; los niños pequeños se daban cuenta de que nunca llegarían a
tener novias, ni esposas, que nunca se casarían, y que nunca tendrían hijas.
¿Pero qué era un simple mundo para detener el cerebro impulsor y el ardiente intelecto
del ahora doctor Astarte Kraus? Ella se convirtió en el líder de su gente, de los hombres y
de los hombres-mujeres. Ella los estimuló para que siguieran, los hizo sobrevivir y utilizó
la más fría inteligencia con todos ellos.
(Quizá, de haber sido una persona compasiva, les hubiera dejado morir a todos, Pero
la naturaleza del doctor Kraus no era compasiva..., sólo brillante, implacable, despiadada
contra el universo que había tratado de destruirla.)
Antes de morir, la doctora Kraus elaboró un sistema genético cuidadosamente
programado. Pequeños fragmentos de los tejidos de los hombres podían ser implantados
mediante una rutinaria operación quirúrgica en los abdómenes, justo en el interior de la
pared peritoneal, ejerciendo una ligera presión contra los intestinos, De este modo, se
creaba una matriz artificial. Después, la química artificial y la inseminación artificial por
radiación, por calor, hizo posible que los hombres pudieran dar a luz niños.
¿De qué hubiera servido tener niñas, si todas morían? La gente de Arachosia siguió
viviendo. La primera generación vivió la tragedia por completo, medio loca por el dolor y la
desilusión. Enviaron cápsulas-mensaje, sabiendo que su mensaje tardaría seis millones
de años en llegar a la Tierra.
Como exploradores nuevos que eran, se habían arriesgado a ir mucho más allá de lo
que fueron otras naves. Habían encontrado un buen mundo, pero no estaban muy
seguros del lugar donde se encontraban. ¿Estaban todavía dentro de la galaxia familiar, o
habían saltado más allá, hacia alguna de las galaxias vecinas? No lo podían decir con
seguridad. Una parte de la política de la vieja Tierra consistía en no equipar
excesivamente a los grupos de exploración, por temor a que algunos de ellos, tras
experimentar violentos cambios culturales o tras convertirse en imperios agresivos,
pudieran revolverse contra la Tierra y destruirla. La Tierra siempre se aseguraba de
conservar las ventajas adquiridas.
La tercera, cuarta y quinta generaciones de arachosianos todavía fueron gente. Todos
ellos eran hombres. Tenían aún la memoria humana, disponían de libros humanos,
conocían las palabras «mamá», «hermana», «novia», aunque, en realidad, ya no
comprendía a que se referían aquellos términos.
El cuerpo humano, que en la Tierra había tardado cinco millones de años en
desarrollarse, tiene inmensos recursos en su interior, recursos mucho mayores que el
cerebro, o que la personalidad, o que las propias esperanzas del individuo, Y los cuerpos
de los arachosianos decidieron cosas por ellos. Comoquiera que la química de la
femineidad significaba la muerte instantánea, y como quiera que alguna niña ocasional
nació muerta y fue enterrada, los cuerpos hicieron sus ajustes. Los hombres de Arachosia
se convirtieron en hombres y mujeres. Y se dieron a sí mismos el feo nombre de "klopt".
Como no contaban con las recompensas de la vida familiar, se convirtieron en
pavoneantes gallitos, que mezclaban su amor con el asesinato, que dejaban ciegos a sus
hijos en los duelos, que afilaban sus armas y se ganaban el derecho a reproducirse dentro
de un sistema familiar extraño que ningún terrestre decente habría considerado
comprensible.
Pero sobrevivieron.
Y el método de su supervivencia fue tan descarnado, tan feroz, que resultaba, de
hecho, algo muy difícil de comprender.
En el transcurso de menos de cuatrocientos años, los arachosianos se habían
civilizado, formando grupos de clanes combatientes. Seguían disponiendo únicamente de
un planeta, alrededor de un solo sol. Seguían viviendo en un solo lugar. Disponían de
unas pocas naves espaciales que se habían construído ellos mismos. Su ciencia, su arte
y su música continuó progresando, con extrañas sacudidas de inspirado genio neurótico,
ya que les faltaban los aspectos propiamente fundamentales de la propia personalidad
humana, el equilibrio del hombre y la mujer, la familia, los actos de amor, de esperanza,
de reproducción. Sobrevivieron, sí, pero se convirtieron en monstruos sin que ni ellos
mismos se dieran cuenta.
A partir del recuerdo de la vieja humanidad, crearon una leyenda de la antigua Tierra.
En ese recuerdo, las mujeres eran deformidades que debían ser matadas. Seres
malformados, que debían ser exterminados. La familia, tal y como ellos querían
recordarla, era inmundicia y abominación, que estaban decididos a eliminar si alguna vez
se encontraban con ella.
En cuanto a ellos se convirtieron en homosexuales con barba, con los labios pintados,
pendientes en las orejas; cabezas de fino cabello y muy pocos hombres viejos entre ellos,
Mataban a sus hombres antes de que se hicieran viejos; aquellas cosas que no podían
conseguir del amor, de la relajación o de la comodidad; las conseguían por medio de la
batalla y de la muerte. Crearon canciones en las que se proclamaban a sí mismos como
los últimos de los viejos hombres y los primeros de los nuevos» y cantaban su odio contra
la humanidad para cuando se la encontraran, y decían: «¡Ay de la Tierra cuando la
encontremos!» Sin embargo; algo dentro de ellos les hacía añadir casi a cada canción un
estribillo que les preocupaba:
¡Y lloré la muerte del hombre!
Lloraban la muerte de la humanidad y, sin embargo, planeaban atacar a toda la
humanidad.
La trampa
Suzdal había sido engañado por el mensaje de la cápsula, Se volvió a meter en el
compartimento de hibernación y dirigió a los hombres—tortuga para llevaran el crucero
hacia Arachosia» estuviera donde estuviese, No hizo esto llevado por un impulso loco o
caprichoso. Lo hizo como consecuencia de un juicio deliberado. Un juicio por el que más
tarde fue detenido; interrogado, juzgado y finalmente condenado a algo peor que la
muerte.
Se lo merecía.
Buscó Arachosia sin detenerse a pensar en la regla más fundamental de todas: ¿cómo
podía impedir que los arachosianos, monstruos cantores que eran, le siguieran a casa con
la posibilidad de provocar la ruina eventual de la Tierra? ¿Acaso su condición no podía
ser la de una enfermedad contagiosa, o es que su feroz sociedad no podía destruir las
otras sociedades de los hombres, arruinando la Tierra y los otros mundos de los
hombres? No pensó en todo esto; y por ello fue detenido, juzgado y castigado mucho más
tarde. Pero ya llegaremos a eso.
La llegada
Suzdal se despertó en la órbita de Arachosia. Y se despertó sabiendo que había
cometido una equivocación. Extrañas naves aparecían adheridas a su ave—cáscara,
como malignos percebes de un océano desconocido adheridos a una nave marina
familiar. Llamó a sus hombres—tortuga para presionar los controles, y éstos no
funcionaron.
Los seres del exterior, fueran quienes fuesen, hombres o mujeres, o bestias o dioses,
disponían de la tecnología suficiente como para inmovilizar su nave. Suzdal se dio cuenta
inmediatamente de su error. Claro que pensó en la posibilidad de destruirse a sí mismo y
a la nave, pero tenía miedo de que, habiéndose destruido a sí mismo, y habiendo fallado
en la destrucción completa de la nave, existiera aún una posibilidad de que su crucero, un
último modelo, con armas recientes, cayera en las manos de quienes caminaban por la
estructura exterior de su nave. No podía afrontar el riesgo del simple suicidio individual.
Tenia que dar un paso mucho más drástico. No era el momento adecuado para obedecer
las reglas terrestres.
Su oficial de seguridad—un cubo fantasma despertado a la forma humana—, le informó
de toda la historia en frases rápidas e inteligentes:
—Son personas, señor.
»Más de lo que yo lo soy.
»Yo soy un fantasma, un eco que surge de un cerebro muerto.
»Ellos son verdaderamente gente, comandante Suzdal, pero son la peor gente de entre
las estrellas. ¡Tiene que destruirlos, señor!
—No puedo —.dijo Suzdal, tratando aún de despertarse por completo—. Son gente.
—Entonces, tiene que rechazarlos con cualquier medio, señor. Con cualquier medio de
que pueda disponer, Salve a la Tierra. Deténgalos. Advierta a la Tierra.
—¿Y yo? —preguntó Suzdal y sintió inmediatamente el haber hecho aquella pregunta
egoísta y personal.
—Morirá o será castigado —dijo con compasión el oficial de seguridad—, y no sé bien
cuál de las dos cosas será peor.
—¿Ahora?
—Ahora mismo.,. No le queda tiempo. Ningún tiempo.
—¿Pero las reglas...?
—Ya ha ido usted mucho más allá de lo que dicen las reglas.
Sí, había reglas, pero Suzdal las había dejado atrás todas.
Reglas, reglas para momentos ordinarios, para lugares normales. para peligros
comprensibles. Pero aquello era una pesadilla creada por la carne del hombre, motivada
por el cerebro del hombre. Sus monitores ya le estaban proporcionando noticias sobre
quién era aquella gente, aquellos aparentes maníacos, aquellos hombres que nunca
habían conocido a las mujeres, aquellos chicos que habían crecido para el placer y la
batalla, que poseían una estructura familiar que el cerebro humano normal no podía
aceptar, no podía concebir, no podía tolerar. Aquellas cosas del exterior eran gente, y no
lo eran. Aquellas cosas del exterior tenían el cerebro humano, la imaginación humana y la
capacidad humana para la venganza y, sin embargo, Suzdal, un valiente oficial, se sentía
tan atemorizado por su simple naturaleza, que no respondió a sus esfuerzos por
comunicarse con él.
Pudo sentir a las mujeres-tortuga que había entre su tripulación, llenas de temor, al
darse cuenta de quiénes eran los que rodeaban su nave y quienes eran los que cantaban
en voz alta, a través de altavoces, diciendo que deseaban entrar, entrar, entrar.
Suzdal cometió un crimen. Uno de los orgullos de la Instrumentalidad es que permite a
sus oficiales cometer crímenes, o errores, o suicidio. La Instrumentalidad hace para la
humanidad aquellas cosas que no pueden hacer las computadoras. La Instrumentalidad
deja el cerebro humano, la elección humana, en acción.
La Instrumentalidad informa a todo su personal de oscuros conocimientos, de cosas
que normalmente no son entendidas en el mundo habitado, de cosas que están
prohibidas para los hombres y mujeres normales, para que los oficiales de la
Instrumentalidad, los capitanes y los subjefes y los jefes puedan conocer su trabajo. Si no
lo conocieran, podría perecer toda la humanidad.
Suzdal echó mano de su arsenal, Sabía lo que estaba haciendo. La luna más grande
de Arachosia era habitable. Ya podía ver plantas terrestres en ella y también insectos
terrestres. Sus monitores le mostraban que los hombres—mujeres arachosianos no se
hablan molestado en asentarse en el planeta. Lanzó una pregunta agonizante a sus
computadoras y gritó:
—¡Leedme en la época que estamos!
—Más de treinta millones de años —contestó la máquina—.Suzdal disponía de
extraños recursos. Tenía gemelos o cuadrúpletos de casi todos los animales terrestres.
Los animales terrestres eran llevados en cápsulas diminutas, no mayores que una
cápsula medicinal, y consistían en el esperma y el óvulo de los animales superiores,
preparados para ser apareados, preparados para ser impresos; también disponían de
pequeñas bombas de vida, capaces de rodear cualquier forma de vida, dándole, por lo
menos, una posibilidad de supervivencia.
Se dirigió hacia el banco y cogió gatos, ocho parejas, dieciséis gatos terrestres, felis
domesticus, la clase de gato que usted y yo conocemos, la clase de gato que a veces se
cría para propósitos telepáticos, para que vayan a veces en las naves y sirvan como
armas auxiliares cuando las mentes dirigen a los gatos, para que eliminen los peligros.
Codificó a estos gatos. Los codificó con mensajes tan monstruosos como los mensajes
que habían convertido a los hombres-mujeres de Arachosia en verdaderos monstruos, Y
esto es lo que codificó:
No reproducir verdad.
Inventar nueva química.
Serviréis al hombre.
Civilizaos.
Aprender a hablar.
Servir al hombre.
Cuando el hombre llame, serviréis al hombre.
Regresad y volved.
Servid al hombre.
Estas instrucciones no fueron simples instrucciones verbales. Quedaron impresas en la
misma estructura molecular.de los animales. Fueron como cargas dirigidas hacia la
codificación genética y biológica existente en esos gatos. Y entonces, Suzdal cometió su
delito contra las leyes de la humanidad. Tenía a bordo de la nave un instrumento
cronopático. Un distorsionador del tiempo, utilizado normalmente durante un instante, o un
segundo o dos, para apartar la nave de una extrema destrucción.
Los hombres-mujeres de Arachosia ya se estaban abriendo paso a través del casco,
podía escuchar sus voces altas y ululantes que gritaban con delicioso placer, dirigiéndose
las unas a las otras, mientras le miraban como el primero de sus enemigos prometidos
con quienes nunca se habían encontrado, con el primero de los monstruos de la vieja
Tierra que había llegado finalmente hasta ellos, la verdadera y malvada gente de la que
ellos, los hombres-mujer de Arachosia se vengarían.
Suzdal conservó la calma. Codificó los gatos genéticos. Los convirtió en bombas de
vida. Ajustó los controles de su máquina cronopática ilegalmente, de modo que en lugar
de abarcar un segundo para una nave de 80.000 toneladas, abarcara dos millones de
años para una carga de menos de cuatro kilos. Y lanzó a los gatos hacia la luna sin
nombre de Arachosia.
Y los lanzó en el pasado, y a tiempo.
Y sabía que no tenía que esperar.
No lo hizo.
El país de los gatos que hizo Suzdal
Los gatos llegaron. Sus naves brillaron en el cielo desnudo, sobre Arachosia. Su
pequeña fuerza de combate atacó. Los gatos que no habían existido un momento antes,
pero que ya habían dispuesto de dos millones de años en los que seguir un destino
impreso en sus mismos cerebros, en sus mismas médulas espinales, fuertemente
grabado en la química de sus cuerpos y personalidades. Los gatos se habían convertido
en gente de una clase, con lenguaje, inteligencia, esperanza y una misión que cumplir. Su
misión consistía en ponerse a disposición de Suzdal, de rescatarle, de obedecerle y de
hacer daño a Arachosia.
Las naves de los gatos lanzaron sus señales de batalla.
—Este es el día del año de la era prometida. ¡Y ahora vienen gatos!
Los arachosianos habían esperado una batalla desde hacía 4.000 años y ahora la
tenían. Los gatos les atacaron. Dos de las naves de los gatos reconocieron a Suzdal y los
gatos informaron.
—¡Oh, señor; oh, Dios; oh, Hacedor de todas las cosas; oh, Comandante del Tiempo;
oh, Iniciador de la Vida! Hemos esperado desde que todo comenzó para serviros, para
servir Tu Nombre, para obedecer Tu Gloria. Permítenos vivir para Ti, permítenos morir por
Ti. Nosotros somos tu gente.
Suzdal gritó y lanzó su mensaje hacia todos los gatos.
—¡Ahuyentad a los klopts, pero no los matéis, a todos!
Y, después, repitió:
—¡Ahuyentadlos y detenedlos hasta que yo escape!
Y, a continuación, dirigió su crucero hacia el no—espacio y escapó.
No fue seguido por ningún gato, ni por ningún arachosiano.
Y ésta es la historia. Pero la tragedia es que Suzdal regresó. Y los arachosianos
todavía están allí, al igual que los gatos. Quizá la Instrumentalidad sabe dónde están, o
quizá no lo sabe. En realidad, la humanidad no desea descubrirlo. Va en contra de toda
ley crear una forma de vida superior al hombre. Y quizá los gatos lo son. Quizá haya
alguien que sepa si los arachosianos ganaron y mataron a los gatos y añadieron la ciencia
de éstos a la suya propia, y ahora nos están buscando por alguna parte, probando como
ciegos a través de las estrellas para intentar encontrarnos a los verdaderos seres
humanos, para odiar y para matar. O quizá ganaron los gatos.
Quizá los gatos han sido programados para una extraña misión, para misteriosas
esperanzas de servir a hombres a los que no reconocerán. Quizá piensen que todos
somos arachosianos y que sólo están destinados a servir a cierto comandante de crucero,
el que nunca más volverán a ver, Y no volverán a ver a Suzdal porque sabemos lo que le
sucedió.
El juicio de Suzdal
Suzdal fue llevado a juicio en una gran plataforma en el mundo abierto. Su juicio fue
registrado. Tuvo que someterse a él cuando no tenía que haberlo hecho. Había
investigado, acudiendo en busca de los arachosiano, sin esperar y sin solicitar consejo y
refuerzos. ¿Por qué tenía que aliviar él una desgracia de otra época? ¿Por qué lo había
convertido en un asunto propio?
Y además, los gatos. Disponemos de los registros de la nave para demostrar que algo
surgió de aquella luna. Naves espaciales, cosas con voces, cosas capaces de
comunicarse con el cerebro humano. Ni siquiera estamos seguros, puesto que
transmitieron directamente a las computadoras receptoras de que hablaran un lenguaje
terrestre. Quizá lo hicieran con alguna especie de telepatía directa. Pero el crimen
consistía en realidad en que Suzdal había tenido éxito.
Al haber arrojado a los gatos hacia el pasado, haciéndoles retroceder dos millones de
años, al codificarles para que sobrevivieran, para que desarrollaran una civilización, para
que acudieran a rescatarle, había creado todo un nuevo mundo en menos de un segundo
de tiempo objetivo.
Su instrumento cronopático había arrojado las pequeñas bombas de vida hacia la tierra
de la gran luna situada sobre Arachosia y en menos tiempo del que se tarda en contarlo,
las bombas regresaron en forma de una flota, construida por una raza, una raza terrestre,
aunque de origen gatuno, de dos millones de años de edad.
El tribunal quitó a Suzdal su nombre y dijo:
—Ya no volverás a ser llamado Suzdal.
El tribunal también le quitó su rango.
—Ya no volverás a Ser comandante de ésta ni de ninguna otra nave, ni imperial, ni de
la Instrumentalidad.
El tribunal le quitó a Suzdal la vida.
—No vivirás más, ex comandante y ex Suzdal.
Y, finalmente, el tribunal le quitó a Suzdal la muerte.
—Irás al planeta Shayol, el lugar de la máxima vergüenza, del que nadie regresa
jamás. Irás allí, llevándote contigo el desprecio y el odio de la humanidad. No te
mataremos, No deseamos saber nada más de ti. Seguirás viviendo, pero, para nosotros,
habrás dejado de existir.
Y ésta es la historia, Es una historia triste y maravillosa. La Instrumentalidad trata de
dar ánimos a las diferentes clases de humanidad, diciéndoles que no es cierta, que es
sólo una balada.
Quizá existan los informes. Quizá, en alguna parte, los locos klopts de Arachosia sigan
criando a sus hijos, sigan teniendo a sus niños, siempre por cesárea, sigan
amamantándolos con biberón, produciendo así generaciones de hombres que no tienen
padres y que no tienen la menor idea de lo que significa la palabra madre. Y quizá los
arachosianos se pasan sus locas vidas en una batalla sin fin contra los gatos inteligentes
que están sirviendo a una humanidad que puede no volver nunca.
Esta es la historia,
Todo lo demás, no es verdad,
http://www.wikio.es Peliculas add page Wikio juegos gratis Blogalaxia  Ruleta  Apuestas Deportivas  Juegos  Peliculas  Turismo Rural  Series Online juegos

.

enlaces

Archivo del blog

Etiquetas

scifi (103) philip k. dick (56) SCI-FI (52) relato (51) Isaac Asimov (42) poul anderson (35) ray bradbury (33) Arthur C. Clarke (29) SCI-FI SPECIAL (29) fredric brown (12) Harry Harrison (11) alfred bester (10) cuento (10) SPECIAL (9) Brian W. Aldiss (7) Issac Asimov (7) douglas adams (7) cronicas marcianas (6) relatos (6) serie (6) star trek (6) star wars (6) varios autores (6) Clark Ashton Smith (5) Crimen en Marte (5) Philip K. Dick. (5) al abismo de chicago (5) antes del eden (5) paradoja (5) 334 (4) Arthur C.Clarke (4) Frederik Pohl (4) Robert A. Heinlein (4) Robert Silverberg (4) Thomas M. Disch (4) YLLA (4) creador (4) david lake (4) el nuevo acelerador (4) fantasía (4) gitano (4) guardianes del tiempo (4) recopilacion (4) Asimov (3) Bob Shaw (3) Civilizaciones Extraterrestres (3) Domingo Santos (3) EL RUIDO DE UN TRUENO (3) Fritz Leiber (3) Gordon R. Dickson (3) H. G. WELLS (3) Herbert George Wells. (3) Jack Vance (3) REINOS OLVIDADOS (3) Richard Awlinson (3) Robert f. young (3) alba de saturno (3) brian aldiss (3) damon knight (3) el enemigo (3) h.g.wells (3) j.g. ballard (3) las naves del tiempo (3) seleccion (3) stephen baxter (3) 100 años (2) 1ªparte (2) 2ªparte (2) ACTO DE NOVEDADES (2) ALGO PARA NOSOTROS (2) Afuera (2) Alfonso Linares (2) BESTIARIO DE CIENCIA FICCION (2) BILL (2) C. S. Lewis (2) CALIDOSCOPIO (2) CELEPHAÏS (2) CENTINELA (2) CHICKAMAUGA (2) CIUDAD IMPLACABLE (2) CUANDO LA TIERRA ESTÉ MUERTA (2) CURA A MI HIJA (2) Cuentos (2) DELENDA EST... (2) DEUS IRAE (2) EL ASESINO (2) EL CENTINELA (2) EL HOMBRE BICENTENARIO (2) EL JOVEN ZAPHOD Y UN TRABAJO SEGURO (2) EL ULTIMO CONTINENTE (2) EL UNICO JUEGO ENTRE LOS HOMBRES (2) El proyecto Prometeo (2) El viaje más largo (2) Fuera de Aquí (2) Fundacion (2) H. P. LOVECRAFT (2) HEREJÍAS DEL DIOS INMENSO (2) HOMBRES y DRAGONES (2) IVAR JORGENSON (2) James Blish (2) John W. Campbell (2) Jr. (2) Juan G. Atienza (2) LAS DORADAS MANZANAS DEL SOL (2) LOS POSESOS (2) La Última Pregunta (2) MUTANTE (2) Masa Crítica (2) No habrá otro mañana (2) Norman Spinrad (2) OBRAS ESCOGIDAS (2) PREMIO HUGO (2) Podemos Recordarlo Todo por Usted (2) REFUGIADO (2) Robert Bloch (2) RÉQUIEM POR UN DIOS MORTAL (2) TEMPONAUTAS (2) ULTIMÁTUM A LA TIERRA (2) VALIENTE PARA SER REY (2) Valentina Zuravleva (2) WARD MOORE (2) ZOTHIQUE (2) algunas clases de vida (2) anochecer (2) antologia (2) avatar (2) belen (2) ciberpunk (2) csifi (2) cuentos cortos (2) el abismo del espaciotiempo (2) el astronauta muerto (2) el factor letal (2) el idolo oscuro (2) el joven zaphod (2) el orinal florido (2) el tiempo es el traidor (2) enlaces (2) entreprise (2) fantasia (2) frederick pohl (2) fundacion y tierra (2) guia del autoestopista galactico (2) howard fast (2) la clave (2) la guerra de las galaxias (2) la maquina del tiempo (2) la rata de acero inoxidable te necesita (2) los depredadores del mar (2) los espadachines de varnis (2) los superjuguetes duran todo el verano (2) lovecraft (2) minority report (2) paul anderson (2) pesadilla despierto (2) robot CITY (2) varios (2) volvere ayer (2) ¿quo vadis? (2) ÁNGELES TUTELARES (2) ..... (1) 03 (1) 2 (1) 2001 (1) 2001 - UNA ODISEA ESPACIAL (1) 2001.una odisea espacal (1) 2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO (1) 2010:odisea dos (1) 27/09/2010 (1) 2ª parte de Guardianes del tiempo (1) 30 Días Tenía Septiembre (1) 3ªparte (1) ? (1) A LO MARCIANO (1) A. E. VAN VOGT (1) A. Hyatt Verrill (1) ABUELITO (1) AC (1) ACCIDENTE DE CHERNOBIL (1) ACCIDENTE NUCLEAR (1) ADIÓS (1) ADIÓS VINCENT (1) AGENTE DEL CAOS (1) AGUARDANDO AL AÑO PASADO (1) AGUAS SALOBRES (1) ALFANA Philip K. Dick (1) ALGUIEN ME APRECIA AHÍ ARRIBA (1) ALGUNAS PECULIARIDADES DE LOS OJOS (1) ALMURIC (1) AMANECER EN MERCURIO (1) ANTES DEL EDEN (1) AQUÍ YACE EL WUB (1) ATAQUE DESDE LA CUARTA DIMENSION (1) AUTOMACIÓN (1) AUTOR AUTOR (1) AVERíA (1) Abandonado en Marte (1) Adam Villiers (1) Aguas Profundas (1) Al Estilo Extraterrestre (1) Alan Barclay (1) Alberto Vanasco (1) Alfonso Álvarez Villar (1) Aventura en la Luna (1) Avram Davidson (1) BILL EN EL PLANETA DE LOS 10.000 BARES (1) BILL EN EL PLANETA DE LOS CEREBROS EMBOTELLADOS (1) BILL EN EL PLANETA DE LOS ESCLAVOS ROBOTS (1) BILL EN EL PLANETA DE LOS PLACERES INSIPIDOS (1) BILL EN EL PLANETA DE LOS VAMPIROS ZOMBIS (1) BUENAS NOTICIAS (1) BUENAS NOTICIAS DEL VATICANO (1) BUTTON (1) Barry Longyear (1) Barry N. Malzberg (1) Basilisk (1) Bill. El Final De La Epopeya (1) Brian Daley (1) Bóvedas de acero (1) CABALLEROS PERMANEZCAN SENTADOS (1) CADBURY EL CASTOR QUE FRACASÓ (1) CADENAS DE AIRE TELARAÑAS DE ÉTER (1) CANDY MAN (1) CANTATA (1) CARGO DE SUPLENTE MÁXIMO (1) CHERNOBIL (1) CIBERIADA (1) CIENCIA FICClON (1) CIENCIA-FICCION (1) CIENCIA-FICClON NORTEAMERICANA (1) CLIFFORD D. SIMAK (1) COLONIA (1) COMPRAMOS GENTE (1) CONFESIONES DE UN ARTISTA DE MIERDA (1) CONFUSIÓN EN EL HOSPITAL (1) COSA CERCANA (1) COTO DE CAZA (1) CREADOR .DAVID LAKE. (1) CUAL PLAGA DE LANGOSTA (1) Carol Emshwiller (1) Christopher Anvil (1) Ciencia Ficción (1) Ciencia-Ficción (1) Cleon el emperador (1) Clive Jackson (1) Cordwainer Smith (1) Cosas (1) Crónicas Marcianas (1) Cuerpo de investigación (1) Cuidado (1) Cómo Descubrimos Los Números (1) DANIEL F. GALOUYE (1) DESAJUSTE (1) DESAYUNO EN EL CREPÚSCULO (1) DETRÁS DE LA PUERTA (1) DIMENSIONAJE (1) DR. BLOODMONEY (1) Dan Simmons (1) David R. Bunch (1) Delenda Est (1) Dentro del cometa (1) Descargo de responsabilidad (1) Dominios remotos (1) Donald F. Glut (1) E. B. White (1) EL ABONADO (1) EL AHORCADO (1) EL ALEPH (1) EL AMO A MUERTO (1) EL ANDANTE-PARLANTE HOMBRE-SIN-PENA (1) EL ARBOL DE SALIVA (1) EL ARTEFACTO PRECIOSO (1) EL BACILO ROBADO Y OTROS INCIDENTES (1) EL CASO RAUTAVAARA (1) EL CLIENTE PERFECTO (1) EL CONSTRUCTOR (1) EL CRIMEN Y LA GLORIA DEL COMANDANTE SUZDAL (1) EL CUENTO FINAL DE TODOS LOS CUENTOS DE LA ANTOLOGÍA VISIONES PELIGROSAS DE HARLAN ELLISON (1) EL DEDO DEL MONO (1) EL DERECHO A LA MUERTE (1) EL DIA DE LOS CAZADORES (1) EL DÍA QUE EL SR. COMPUTADORA SE CAYÓ DE SU ÁRBOL (1) EL FABRICANTE DE CAPUCHAS (1) EL FLAUTISTA (1) EL GRAN C (1) EL GRAN INCENDIO (1) EL HOMBRE DORADO (1) EL HOMBRE PI (1) EL HURKLE (1) EL HÉROE GALÁCTICO ¡EL FINAL DE LA EPOPEYA! (1) EL JUEGO DE ENDER (1) EL LIBRO SECRETO DE HARAD IV (1) EL MUNDO CONTRA RELOJ (1) EL NUMERO QUE SE HA ALCANZADO (1) EL NÁUFRAGO (1) EL OBSERVADOR (1) EL OCASO DE LOS MITOS (1) EL PACIFISTA (1) EL PADRE-COSA (1) EL PEATÓN (1) EL PLANETA IMPOSIBLE (1) EL SEGUNDO VIAJE A MARTE (1) EL SHA GUIDO G. (1) EL SISTEMA SOLAR INTERIOR (1) EL SONDEADOR DE TUMBAS (1) EL ÍDOLO OSCURO (1) EL ÚLTIMO EXPERTO (1) EN PUERTO MARTE Y SIN HILDA (1) ENERGIA NUCLEAR (1) ESTACION DE TRANSITO (1) ESTACION DE TRANSITO 2ª PARTE (1) ESTACIÓN DE TRANSITO (1) EXILIO (1) Edgar Rice Burroughs (1) Edwin Balmer (1) El Electrobardo de Trurl (1) El Ordenador Encantado y el Papa Androide (1) El Parque de Juegos (1) El Planeta Perdido (1) El Regalo de los Terrestres (1) El Ruido del Trueno (1) El ataque del bebé gigante (1) El año del Rescate (1) El canto del chivo (1) El cuento de navidad de Auggie Wren (1) El efecto entropía (1) El exterminador (1) El fin de la eternidad (1) El gambito de los klingon (1) El pesar de Odín el Godo (1) El robot que quería aprender (1) El valor de ser un rey (1) El verano del cohete (1) El árbol de la vida (1) Encuentro final (1) Espacio oscuro (1) Esta noche se rebelan las estrellas (1) Estrella del mar (1) FABULAS DE ROBOTS PARA NO ROBOTS (1) FANTASÍAS DE LA ERA ATÓMICA (1) FLORES DE CRISTAL (1) FUNDACION 1º (1) Farenheit 451 (1) Fases (1) Floyd L. Wallace (1) Formación de la República (1) Fuego negro (1) GASOLINERA GALACTICA (1) GRUPO GALÁCTICO (1) GUERRA DE ALADOS (1) GUERRA TIBIA (1) GUIA DEL AUTOESTOPISTA GALACTICO (1) Gardner F. Fox (1) George Orwell (1) Guion Blade Runner (1) Guión para Alíen III (1) HEMOS LLEGADO (1) HF (1) HOLA Y ADIÓS (1) Harry Bates (1) Herbert George Wells (1) Historia del hombre que era demasiado perezoso para fracasar (1) Huérfanos de la Hélice (1) HÁGASE LA OSCURIDAD (1) HÉROE GALÁCTICO (1) ICARO DE LAS TINIEBLAS (1) IMPERIOS GALÁCTICOS (1) IMPERIOS GALÁCTICOS I (1) INVISIBILIDAD (1) Invariable (1) J.G.Ballard (1) JACINTO MOLINA (1) Jinetes de la Antorcha (1) John Kippax (1) John R. Pierce (1) Jorge Luis Borges (1) Julio Cortázar (1) Kit Reed (1) LA BRUJA DE ABRIL (1) LA CRIBA (1) LA FRUTA EN EL FONDO DEL TAZÓN (1) LA GRANJA EXPERIMENTAL (1) LA LUNA (1) LA MÁSCARA (1) LA NUBE DE LA VIDA (1) LA PAREJA QUE AMABA LA SOLEDAD (1) LA PREGUNTA QUO (1) LA PRUEBA SUPREMA (1) LA RUINA DE LONDRES (1) LA SEGUNDA LEY (1) LA SIRENA (1) LA TIERRA (1) LA VIDA YA NO ES COMO ANTES (1) LARRY NIVEN (1) LAS ARMERÍAS DE ISHER (1) LAS PALABRAS DE GURU (1) LAS TUMBAS DE TIEMPO (1) LAZARUS II (1) LO QUE DICEN LOS MUERTOS (1) LO QUE SUCEDIÓ POR BEBER AGUA (1) LOS CLANES DE LA LUNA (1) LOS HOMBRES METÁLICOS (1) LOS HOMBRES QUE ASESINARON A MAHOMA (1) LOS IMPOSTORES (1) LOS INTERMEDIOS (1) La Fe de nuestros padres (1) La Hormiga Eléctrica (1) La Luz de las Tinieblas (1) La historia de Martín Vilalta (1) La invasión de los hombres de los platillos volantes (1) La isla del Dr. Moreau (1) La máquina del tiempo (1) La última respuesta (1) La única partida en esta ciudad (1) Las Tablas Del Destino (1) Las cascadas de Gibraltar (1) Las corrientes del espacio (1) Los Santos (1) Los crímenes que conmovieron al mundo (1) Los hijos del mañana (1) Los malvados huyen (1) MANUSCRITO ENCONTRADO EN UNA BOTELLA DE CHAMPAGNE (1) MARIDOS (1) MARTE ENMASCARADO (1) MAS ALLÁ DE LAS ESTRELLAS (1) MATRIARCADO (1) MINICUENTOS DE CRONOPIOS (1) MINORITY REPORT (1) MUCHO.MUCHO TIEMPO (1) MUÑECOS CÓSMICOS (1) Mario Levrero (1) Medida de seguridad (1) Miriam Allen de Ford (1) Mucho mucho tiempo (1) Mundos cercanos (1) Murray Leinster (1) NECROLÓGICA (1) NO MIRES ATRÁS (1) NORTEAMERICANA (1) NUESTROS AMIGOS DE FROLIK 8 (1) OH (1) Objetivo la Tierra (1) Octavia E. Butler (1) PAUL NASCHY (1) PLENISOL (1) POST BOMBUM (1) POUL ANDERSON (1) PREMO (1) PROXIMA CENTAURI (1) Pamela Sargent (1) Patrulla del Tiempo (1) Paul W. Fairman (1) Perdido en el banco de memoria (1) Persiguiendo a Bukowski (1) Philip Wylie (1) Phillip K. Dick (1) Polvo mortal (1) Prohibida la entrada (1) R. A. Lafferty (1) RECUERDO A BABILONIA (1) Ray Bradubury (1) Razon (1) Richard Wilson (1) Robert Barr (1) Robert E. Howard (1) Roger Zelazny (1) SACRIFICIO (1) SATURNO (1) SCI-FI SPECIAL - CAMPAÑA PUBLICITARIA (1) SCI-FI SPECIAL.EL CAÑÓN (1) SER UN BLOBEL (1) SFI-FY (1) SIMULACRON-3 (1) SNAKE (1) STEPHEN KING (1) SUPERTOYS LAST ALL SUMMER LONG (1) Sale Saturno (1) Sangre (1) Scifiworld (1) Selección (1) Shakespeare de los monos (1) Si encuentran ustedes este mundo malo deberían ver algunos de los otros (1) Sitges 2011 (1) Solamente Un Eco (1) Soldado no preguntes (1) Stanislaw Lem (1) Star Trek/4 (1) Star Trek/6 (1) Star Trek/7 (1) Starship Troopers (1) Sucedió mañana (1) Sueñan los androides con ovejas eléctricas (1) TANTRA (1) THE THING FROM ANOTHER WORLD (1) TODO VA BIEN (1) TOREO TELEDIRIGIDO (1) TRASPLANTE EXPERIMENTAL (1) Talento (1) Tantras (1) The Best of Jack Vance (1) The Empire Strikes Back (1) Tomás Salvador (1) Treinta Días Tenía Septiembre (1) Tres relatos (1) UN AS DEL AJEDREZ (1) UN AUTOR PRETENDE HABER VISTO A DIOS PERO NO PUEDE EXPLICAR LO QUE HA VISTO. (1) UN TRABAJO SEGURO (1) UNA ODISEA ESPACIAL (1) URSULA K. LEGUIN (1) Un Trozo de Noche (1) Una Princesa De Marte (1) VETERANO DE GUERRA (1) VICTOR HUGO (1) VIERNES (1) VINCENT (1) VINIERON DEL ESPACIO EXTERIOR (1) VOLVERÉ AYER (1) VOTACION JERARQUICA (1) Vance Aandahl (1) Viernes 13 (1) Vivian Ibarra (1) Volumen I de Avatar (1) Volumen II de Avatar (1) Volumen III de Avatar (1) Vonda N. Mclntyre (1) W.G. Wells (1) William Gibson (1) Y la Roca Gritó (1) YO OS SALUDO (1) Yo robot (1) ZAPHOD Y UN TRABAJO SEGURO (1) a.beltran chandler (1) a.e.van vogt (1) alan dean foster (1) alerta (1) alguien me aprecia ahi arriba (1) alien mind (1) alto (1) amanece en mercurio (1) amarillo (1) ambrose bierce (1) amor.i love... (1) andre carneiro (1) antigravedad (1) aprended geometria (1) aprendiz de jedi (1) astronauta (1) atipico (1) autor. autor (1) aventuras (1) ayuda alienigena (1) azael (1) azul (1) babel-17 (1) bajo (1) bautizo (1) biografia (1) blanco (1) borges (1) ciberia (1) ciberpuk (1) ciencia ficcion (1) cirncia ficcion (1) ciudad (1) coeficiente intelectual (1) coleccion (1) comienzo (1) compre jupiter (1) computador (1) constelacion (1) crono (1) cronopolis (1) cuando chocan los mundos (1) cuando la tierra este muerta (1) cumpleaños (1) cómo ocurrió (1) dark vader (1) delfos (1) demonio (1) edward bryant (1) el arbol de la buena muerte (1) el brujo cautivo (1) el color de mas alla del espacio (1) el cuento final (1) el detalle (1) el dia de los trifidos (1) el dragon (1) el experimento (1) el experimento maligno (1) el hacedor de universos (1) el hombre del agujero (1) el hombre mecanico (1) el imperio contra ataca (1) el jardin del tiempo (1) el mundo de satan (1) el pacto de la corona (1) el pasado muerto (1) el pesar de odin el godo (1) el planeta errante (1) el renegado (1) en (1) enterprise (1) eric lavin (1) espacio (1) estraterrestre (1) exiliados al infierno (1) f.valverde torne (1) fantasma (1) fenix brillante (1) fin (1) fred saberhagen (1) fredic brown (1) fritz leibert (1) google (1) gris (1) grupo galactico (1) guardianes del tiempo ii (1) guerras (1) h.p (1) hageland (1) hector g.oesterheld (1) hijo de sangre (1) historia ficcion (1) historias de un futuro projimo (1) humillacion (1) imagenes (1) iq (1) john boorman (1) john e.muller (1) john varley (1) julio de miguel (1) la aventura del asesino metalico (1) la batalla final (1) la calavera (1) la cruzada de liberty (1) la espada oscura (1) la hormiga electrica (1) la jaula (1) la luz (1) la mente alien (1) la morada de la vida (1) la máquina de cazar (1) la oscuridad (1) la piedra de las estrellas (1) la rata de acero inoxidable (1) la telaraña de los romulanos (1) la tumba del astronauta (1) la ultima medicina (1) la ultima pregunta (1) la vision del eden (1) las ruinas circulares (1) lester del rey (1) los hombres de la tierra (1) los hombres metalicos (1) los inmortales (1) ls criba (1) luna de miel en el infierno (1) luz de otro dia (1) marte (1) martin amis (1) moscas (1) niebla.hierba y arena (1) no habra tregua para los reyes (1) noche de verano (1) normal (1) norteamericano (1) novela (1) novela corta (1) novelas (1) ofiuco (1) oraculo (1) original pelicula bladerunner (1) otros (1) ovni (1) paul auster (1) perturbacion solar (1) pesadilla en rojo (1) philip j.farmer (1) planeta prohibido (1) policia 1999´ (1) polis (1) portico (1) postnuclear (1) psifi (1) punto decisivo (1) ratas espaciales (1) recopilador (1) replicantes (1) requiem por un dios mortal (1) retato (1) robin scott (1) robots (1) rojo (1) rusa (1) saliva (1) samuel r. delany (1) segunda fundacion (1) sida (1) slan (1) srar treck (1) stanley weinbaum (1) star trek/8 (1) starcraft (1) tanque comun n.º2 (1) tenefonía móvil (1) terrestre (1) tiempo (1) tragedia en el dark star (1) trangulo (1) una cruz de siglos (1) una galaxia llamada Roma (1) una marciana tonta (1) una odisea marciana (1) vale la pena leerme (1) venganza (1) verde (1) viajeros en el tiempo (1) viajes en el tiempo (1) viajes temporales (1) vih (1) vinieron del espacio esterior (1) vol.1 (1) wallpapers (1) y la roca grito (1) y mañana seran clones (1) yo os saludo.maridos (1) zardoz (1) ¡TIGRE! ¡TIGRE! (1) ¿Dónde están los dioses?busquedas (1) ¿HABRA SIDO UN ANDROIDE? (1) ¿LE IMPORTA A UNA ABEJA? (1) ¿QUIERE USTED ESPERAR? (1) ¿Quién hay ahí? (1) Ábrete a Mí. Hermana Mía (1)

-

GALERIAS/IMAGENES/WALLPAPERS/AVATARS

GALERIA 1 GALERIA 2 GALERIA 3 GALERIA 4 GALERIA 5 GALERIA 6 GALERIA 7 GALERIA 8 GALERIA 9 GALERIA 10 GALERIA 11 GALERIA 12 GALERIA 13 GALERIA 14 GALERIA 15 GALERIA 16 GALERIA 17 GALERIA 18 GALERIA 19 GALERIA 20 GALERIA 21 GALERIA 22 GALERIA 23 GALERIA 24 GALERIA 25 GALERIA 26 GALERIA 27 GALERIA 28 GALERIA 29 GALERIA 30 GALERIA 31 GALERIA 32 GALERIA 33 GALERIA 34 GALERIA 35 GALERIA 36 GALERIA 37 GALERIA 38 GALERIA 39 GALERIA 40 GALERIA 41 GALERIA 42 GALERIA 43 GALERIA 44 GALERIA 45 ENTREVISTA CON EL VAMPIRO

GOTICO

↑ Grab este animador del título

EL MUNDO AVATAR

↑ Grab este animador del título

100 AUTORES

↑ Grab este animador del título

666

↑ Grab este animador del título

A CUERDA Y CUCHILLO

↑ Grab este animador del título

APOCRIFOS-GNOSTICOS

↑ Grab este animador del título

ART-HUMAN-LIGUE

↑ Grab este animador del título

BUSQUEDAS/PETICIONES

↑ Grab este animador del título

CLOUD

↑ Grab este animador del título

DARK BIOGRAFHY

↑ Grab este animador del título

DESDE EL LADO OBSCURO

↑ Grab este animador del título

EL BARDO

↑ Grab este animador del título

EL MUNDO AVATAR 2

↑ Grab este animador del título

EN LOS LIMITES DE LA REALIDAD

↑ Grab este animador del título

HABLANDO

↑ Grab este animador del título

IMAGENES DE CULTO

↑ Grab este animador del título

LA BIBLIOTECA SIGLO XXI

↑ Grab este animador del título

LA ESCUELA DE LA OSCURIDAD

↑ Grab este animador del título

LICENCIAS ,CONDICIONES Y POLITICA DE CONTENIDOS

↑ Grab este animador del título

LINKS - ENLACES

↑ Grab este animador del título

La Vida....vivir con Sida

↑ Grab este animador del título

MADE IN JAPAN // ORIENTE

↑ Grab este animador del título

MITOS Y LEYENDAS

↑ Grab este animador del título

RIMAS , FRASES , CITAS ...

↑ Grab este animador del título

SCI-FI SPECIAL

↑ Grab este animador del título

SIR SNAKE PETER PUNK

↑ Grab este animador del título

SUCESOS

↑ Grab este animador del título

THE DARK-SIDE // LITERATURA // ESCRITOS

↑ Grab este animador del título

TODO AVATARS

↑ Grab este animador del título

UN POCO DE ... " TODO "

↑ Grab este animador del título

UTILIDADES Y "CURIOSIDADES"

↑ Grab este animador del título

EL CUENTACUENTOS

↑ Grab este animador del título

.

¡Gana Dinero con MePagan.com!